domingo, 7 de agosto de 2016

Aporte del grupo de Ex secretarios de Energía para la reconstrucción energética y el problema tarifario


Introducción

Frente a la situación heredada, el Gobierno deberá ordenar el sector energético para —junto a las otras variables macroeconómicas, políticas y sociales—, poner en valor los inmensos recursos energéticos que alberga nuestro territorio.
Uno de los escollos más importantes a remover es el desastre en los precios y tarifas heredados luego 12 años de populismo energético.

Entendemos que el sinceramiento tarifario es necesario e ineludible por las consecuencias negativas que el problema tarifario provoca a los usuarios en la calidad de la prestación de los servicios públicos que reciben, porque hay insuficiencia en las inversiones y quebrantos en las empresas prestadoras, y por el impacto negativo en la macroeconomía que los subsidios energéticos ocasionan.

Por tal motivo, los Ex secretarios, que venimos advirtiendo a la sociedad de este problema desde 2008, elaboramos este aporte conceptual con la intención de brindar a las actuales autoridades, elementos de juicio adicionales para lograr a la brevedad posible la normalización del sector energético.

Resumen del documento

Para los especialistas energéticos argentinos reconocidos, y particularmente para quienes componemos el grupo de Ex secretarios de energía, estuvo siempre claro que la resolución del problema del crónico atraso de las TARIFAS ENERGÉTICAS era un tema político de primera magnitud para el nuevo gobierno democrático que asumiera sus funciones el 10 de diciembre de 2015. Y un tema político de magnitud exige siempre para su solución una política de Estado.

Iniciamente debe hacerse una distinción clara entre las “tarifas energéticas”, que son reguladas por el Estado y los “precios energéticos”, que deben surgir de mercados competitivos y no distorsionados. Creemos que son conceptos distintos y deben tener un tratamiento diferenciado a la hora de encarar los aumentos.

Al momento de asumir el nuevo gobierno el 10 de diciembre de 2015, las tarifas energéticas estaban notoriamente atrasadas, y el sistema de precios energéticos era un sistema distorsionado que formaba parte de una política irracional, a su vez influenciada por lobbies empresariales y gremiales.

En la actualidad, continúan algunas distorsiones:

Así, por ejemplo el precio del crudo desde el segundo trimestre del 2014 está fijado en la Argentina  por encima de las referencias internacionales con impacto en los precios de los derivados (nafta, gasoil) que también tienen precios locales por encima de las referencias internacionales. El precio del gas en boca de pozo en la Argentina  también es un precio administrado y su cotización ha estado POR MUCHOS AÑOS por debajo del costo de oportunidad que marcan los sustitutos que contribuyen a satisfacer el déficit de producción doméstica (Gas de Bolivia; GNL en Escobar, Bahía Blanca y Chile, o gasoil para generación térmica).

Los precios de la generación eléctrica, los más atrasados respecto a las referencias que marcan el costo marginal y el costo promedio, han estado soportando costos crecientes debido a la mayor dependencia de la generación térmica (que genera a partir de gas o de los combustibles líquidos sustitutos fuel oil o gasoil).

La Declaración de compromiso firmada por los principales candidatos presidenciales en 2014 (Mauricio Macri, Sergio Massa, Margarita Stolbizer,  Hermes Binner, Ernesto Sanz y Julio Cobos) y varios partidos políticos a través de sus líderes parlamentarios[1]; estableció mecanismos consensuados para abordar esta delicada situación en el contexto de una polótica de Estado  para un sector que había sido rehén del corto plazo.

La aplicación de una política de Estado es una tarea mayúscula que corresponde al funcionariado del gobierno que fue democráticamente elegido para gobernar la Argentina en el período 2015-2019, pero su aplicación solo será posible si ese funcionariado tiene el acompañamiento de las fuerzas que configuran la oposición y que estén representadas en el Congreso Nacional.

[1] Firmaron la Declaración de compromiso, además de los candidatos presidenciales, la UCR, el Partido Socialista y el GEN.

 Puede descargar la declaración del grupo de Ex Secretarios haciendo click AQUÍ.

5 comentarios:

  1. Felicito a los ex Secretarios por esta nueva declaración reclamando racionalidad y profesionalismo para resolver un problema tan crucial para nuestro país.
    Ricardo Molina

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  3. Gracias nuevamente a los Ex Secretarios por manifestarse, como hicieron incansablemente durante todos estos años. Su aporte sensato y constructivo es fundamental en momentos en que ciertas torpezas en el manejo de estas cuestiones resultan funcionales a oscuros intereses y personajes empeñados en sabotear el regreso a la normalidad institucional y a la vida cívica republicana, único camino al verdadero progreso éconómico y social. Se los estaba extrañando...
    Un gran abrazo, Claudia Sureda.

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  4. Cual es el costo real -a boca de pozo- del Petroleo y el Gas nacional ? cual el del Transporte y cual el de su transformación en energía eléctrica ? cual e de importación y el promedio que se logra entre uno y otro y el del costeo de su distribución local? Cual la ganancia lógica del Capital invertido ? Porque cargar con un costo fiscal exorbitante los costos de producción y transporte y distribución local? Porque cargar las tarifas con los costos de Mantenimiento del activo fisico cuando este es parte de la calidad de los servicios que deben asegurarse para no disminuir el valor de la Empresa proveedora de Servicios. Además, no seria lógico resignar impuestos a efecto de asegurar una mayor competitividad de la producción exportable y obtener mayores ingresos por exportación de la producción nacional? Generando nuevos empleos genuinos y con ello, menor conflictividad social por la baja de la inflación originada en la alta incidencia fiscal y, por la menor incidencia impositiva, promover una mayor corriente inversora directa. Porque intentar bajar el consumo eléctrico y del gas incrementando precios internos que al no fundamentarlo origina conflictos sociales gratuitamente y que pagamos todos? Creemos que hay falta de racionalidad política a causa de la falta de explicación, en tiempo y forma y a través de Audiencias Publicas explicando y oyendo a unos y otros del porque de las tarifas, si estas son realmente estudiadas que no solo genera bronca sino, inestabilidad social re-alimentando sueños retornistas de una carroña cleptocrática que continua impune.

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  5. Señores Ex – Secretarios de energía:

    Comparto esta declaración. Querría agregar algunos comentarios.

    No es cierto que los argentinos no estemos pagando la energía, aunque probablemente deberíamos pagar algo más para que se realicen las inversiones.

    Lo que es cierto es que no la pagamos con la factura de electricidad o de gas. La pagamos en forma de impuestos, y en forma de inflación, que además de destruir la economía del país y de las empresas, es un impuesto más. La pagamos en forma de distorsiones que frenan la economía. La pagamos con desocupación. Lo que es seguro es que la pagamos.

    Como pagamos algo menos que lo habría que pagar, destruimos el sistema energético. Y como no lo pagamos con la tarifa sino con impuestos, creamos un sistema de subsidios, que facilita y promueve la ineficiencia, la corrupción, y desalienta las inversiones.

    En mi caso particular uso 5000 KW-h por año de electricidad, y 2000 m3 de gas por año. Vivo en una casa, en una zona de baja densidad de población y mi consumo está por encima de la media, justamente porque las casas consumen aproximadamente el doble que los departamentos. De todas formas hay maneras de bajar este consumo usando bombas de calor para calefacción en remplazo del gas. Probablemente se pueda bajar el consumo a la mitad, aplicando una serie de medidas de eficiencia.

    Tomo las tarifas de Endesa como referencia, porque en Argentina todavía no tenemos certeza de cuanto habría que pagar. Endesa indica las tarifas, tanto para el gas como para la electricidad en KWW-h, tema que sugiero se imite.

    Con dichas tarifas y mis actuales consumos, debería pagar aproximadamente unos 2.600 pesos por mes por ambos servicios. Sin duda que tendría que pensar en realizar algunos cambios en mi consumo de energía con lo cual podría bajar a 1.600 pesos por mes por ambos servicios.

    Las tarifas de Endesa, para la mayoría de los consumidores (categoría normal domiciliaria) son de 0,05€ por KW-h de gas, y de 0,13€ por KW-h de electricidad. En horas no pico la tarifa es de 0,08€ para electricidad.

    La propuesta es cobrar una cifra igual todos los meses y ajustarla cada año por el consumo del año anterior.

    Estudiar la forma de hacer la suba en más de una etapa, (creando alguna garantía para no retrasar las inversiones), y mantener el sistema de subsidios hacia quienes no pueden pagarlo.

    Pagaríamos algo parecido a lo que pagamos por cable, y por celulares en una familia de tres o cuatro personas.

    En un mundo moderno, son tan importantes los servicios eléctricos y de gas, como los celulares y el cable e incluso para muchos internet.

    Los servicios energéticos los sentimos indispensables para la vida. El celular, el cable e internet, son indispensables para mantener el trabajo o conseguir alguno. Para estar insertos en el mundo.

    Distribuir el pago de la electricidad y el gas de forma pareja a lo largo del año, como ocurre con el cable y los celulares, sería una forma más aceptable de recibir los aumentos por parte de la población. En el futuro habrá que crear la infraestructura para tener facturación diferente en picos y valles, que será otra ayuda para bajar el costo mensual.

    Apoyo la racionalidad de la propuesta.

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